Las autoridades chinas han emitido nuevas normas de emisiones dirigidas a sectores estratégicos, incluidos los centros de datos de IA, para cumplir con los objetivos climáticos de 2030. La medida se produce en un contexto en el que la guerra en Irán aumenta las necesidades de seguridad energética. Las normas también exigen una infraestructura digital más ecológica.
Las autoridades chinas publicaron el miércoles un documento en el que se esbozan nuevas normas de emisiones para la industria pesada y la infraestructura digital con el fin de avanzar en los objetivos climáticos de 2030. El documento aboga por configuraciones digitales más ecológicas mediante la mejora de los sistemas de refrigeración y medidas para aumentar la eficiencia energética por unidad de potencia informática en los centros de datos y las redes de comunicación.
"La inclusión de la infraestructura digital es notable", señaló Shen Xinyi, asesora principal del grupo de expertos Centre for Research on Energy and Clean Air. "Esto refleja el creciente reconocimiento de que los nuevos motores de la demanda, en particular de la IA y la digitalización, podrían convertirse en una fuente importante de consumo incremental de energía".
Las industrias pesadas siguen siendo el objetivo principal debido a su papel predominante en el perfil de emisiones de China, añadió Shen, y es probable que sigan objetivos sectoriales más detallados. Ese mismo día, el Comité Central y el Consejo de Estado emitieron medidas de evaluación que exigen a los gobiernos locales desarrollar planes de acción para reducir las emisiones de carbono y cumplir los objetivos climáticos.
El documento promete una coordinación más estrecha entre las políticas de reducción de carbono y la planificación industrial, incluido el uso de tecnologías digitales y verdes para modernizar las industrias tradicionales. Este impulso se alinea con las crecientes necesidades de seguridad energética en medio de la guerra en Irán.