La rápida expansión de centros de datos impulsada por la inteligencia artificial plantea riesgos para los ya tensionados suministros de electricidad y agua de Sudáfrica. Las previsiones globales predicen un fuerte aumento en la demanda energética, con instalaciones locales que ya consumen una potencia significativa. Los expertos instan a mayor transparencia y gestión de recursos para mitigar posibles escaseces.
La inteligencia artificial está impulsando un auge global de centros de datos, que albergan servidores que procesan enormes cantidades de datos digitales para bancos, sitios web y redes sociales. En todo el mundo, unas 12.000 instalaciones de este tipo consumen actualmente el 1,5 % de la electricidad global, pero la International Energy Agency (IEA) proyecta que podría superar el 4,4 % en la próxima década. nnEste crecimiento golpea con fuerza en lugares como Irlanda, donde los centros de datos consumen el 21 % de la electricidad medida —un aumento cinco veces mayor en ocho años. En EE.UU., Virginia lidera con el 25 %, y seis estados superan el 10 %. Singapur destina más del 7 % de su suministro nacional a estos centros. Las instalaciones específicas de IA están escalando drásticamente; las convencionales consumen 10-25 megavatios (MW), pero las versiones de IA pueden superar los 100 MW. El Citadel en Nevada está diseñado para 650 MW, equivalente a más del 40 % de la demanda de Durban, mientras que Colossus de xAI en Tennessee apunta a 2.000 MW. nnLa IEA señala que los grandes centros de datos equivalen al consumo eléctrico de 100.000 hogares, y los mayores en construcción podrían abastecer a dos millones. En diciembre de 2025, el CEO de Exelon Corporation, Calvin Butler, advirtió de crisis inminentes: “Es como conducir tu coche con la luz de ‘revisar motor’ encendida... tienes que arreglarlo ahora.” La capacidad de India se ha duplicado en cuatro años, equivalente al consumo de 6,5 millones de hogares. nnEn Sudáfrica, que se recupera de cortes de luz y escasez de agua, el panorama es más opaco. Eskom y los municipios se negaron a compartir cifras de consumo de centros de datos, citando la Protection of Personal Information Act. Sin embargo, cinco centros Teraco en Johannesburgo superan solos los 130 MW —más que pequeñas ciudades como Mbombela o Kimberley. nnAaron Tifflin, del Legal Resources Centre, destaca los costes ocultos: “Mientras el país se posiciona como actor en la economía global de la IA, debemos preguntar: ¿a qué precio? El avance tecnológico debe ir de la mano con la transparencia, la rendición de cuentas y una gestión responsable de nuestros recursos naturales.” El crecimiento local se acelerará, generando temores de cuellos de botella en los recursos.