El Consejo de Estado de China presentó el martes un plan estratégico con el objetivo de elevar su sector servicios a 100 billones de yuanes (14,7 billones de dólares) para 2030, fusionando software y acero para modernizar la manufactura avanzada y evitar la desindustrialización. El plan destaca los 'servicios a la producción', tales como logística especializada, tecnología de la información e investigación avanzada. Los analistas señalan que esto permitirá cultivar marcas chinas de clase mundial y fortalecer el pilar industrial.
El plan del Consejo de Estado de China, presentado el martes, tiene como objetivo una valoración del sector servicios de 100 billones de yuanes (14,7 billones de dólares) para 2030 mediante la fusión de la manufactura avanzada con soporte técnico especializado.nnLa directriz resalta los 'servicios a la producción' —incluyendo logística especializada, tecnología de la información e investigación avanzada— para evitar que la potencia manufacturera mundial se vacíe ante el cambio de mano de obra hacia el sector servicios. Los servicios a la producción, a diferencia de los orientados al consumo como la hostelería o el comercio minorista, apoyan las actividades productivas a través de la venta al por mayor, la logística, las finanzas y la investigación científica.nnEl plan describe un enfoque de doble vía: elevar los servicios a la producción hacia la parte alta de la cadena de valor mediante la especialización, mientras se hacen los servicios de estilo de vida más diversos y convenientes. Exige una 'integración más profunda entre los servicios modernos y la manufactura avanzada', con programas piloto en sectores clave, e insta a los fabricantes a pasar de ser proveedores de hardware a proveedores de 'producto más servicio'.nn"Uno de los aspectos más destacados de la directriz es el cambio de enfoque de los servicios de estilo de vida a los servicios a la producción, lo que marca una actualización significativa en el posicionamiento estratégico de estos últimos", señaló Zhu Keli, director fundador del Instituto de la Nueva Economía de China.nnLos analistas sostienen que la reestructuración de Pekín cultivará marcas chinas de clase mundial y reforzará el pilar industrial frente a los riesgos de una desindustrialización prematura.