Las importaciones chinas de crudo ruso se dispararon en enero y febrero de 2026, representando más de una quinta parte del volumen total de crudo importado. Los analistas lo atribuyen a la acumulación de reservas en medio de los crecientes riesgos geopolíticos previos al conflicto de Oriente Próximo. Sin embargo, la guerra de Irán podría moderar los futuros envíos rusos a China.
En los dos primeros meses de 2026, las importaciones chinas de crudo ruso se dispararon, representando más de una quinta parte del volumen total de crudo importado. El crudo ruso ha cotizado con un fuerte descuento desde las sanciones occidentales tras la invasión de Ucrania por Rusia en 2022. En conjunto, el valor total de las importaciones chinas de crudo aumentó sólo un 5,8% en dólares estadounidenses. En palabras de Xu Tianchen, economista jefe de Economist Intelligence Unit: "China ha sido un comprador oportunista de petróleo, aprovechando los periodos de precios bajos para llenar sus reservas". Tianchen señaló que China probablemente era consciente de los crecientes riesgos geopolíticos y almacenó crudo en enero y febrero, cuando los mercados del petróleo aún no habían descontado el conflicto de Oriente Próximo. Los analistas afirman que el cambio de las políticas de sanciones para estabilizar los mercados energéticos mundiales, junto con el aumento de la demanda de otros países en medio de la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, podría moderar los envíos de Rusia a China en los próximos meses.