En 2024, el número de trabajadores chinos por contrato en África aumentó a 90.793, un incremento aproximado del 4% respecto al año anterior. Proyectos a gran escala respaldados por China atraen a trabajadores a países como Guinea y la República Democrática del Congo, aunque la inestabilidad política en algunas zonas mantiene alejados a otros.
Según datos del China Africa Research Initiative (CARI) de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins, África albergó a 90.793 trabajadores chinos en proyectos contratados y servicios laborales en 2024, un aumento de aproximadamente el 4% desde los 87.078 del año anterior. Este incremento se debe a inversiones aceleradas, en gran parte de empresas estatales chinas, dirigidas a países clave en todo el continente.
El año pasado, casi la mitad de todos estos trabajadores se concentraron en cinco naciones: Guinea (11.071), República Democrática del Congo (9.694), Egipto (8.170), Angola (7.444) y Nigeria (6.035). Proyectos como la empresa de mineral de hierro Simandou en Guinea, parte de la Iniciativa de la Franja y la Ruta, son grandes atractivos.
CARI señala que estas cifras cubren solo al personal en contratos estatales formales, excluyendo a migrantes informales más amplios como comerciantes y tenderos. A medida que las inversiones continúan fluyendo, el número de trabajadores aumenta en estos centros, aunque la inestabilidad política sigue siendo una barrera en algunas regiones. Analistas en Pekín, incluido Kai Xue, destacan cómo esta tendencia subraya los lazos económicos cada vez más profundos entre China y África.