Francia ha perdido 18.000 bares-tabacos en veinte años, núcleos sociales clave. Un estudio vincula esta erosión social al auge del voto a la extrema derecha. El investigador Hugo Subtil examina la conexión utilizando datos electorales y económicos.
Entre 2002 y 2022, Francia perdió 18.000 bares-tabacos, como Le Balto o Le Café des sports, tanto en zonas urbanas como rurales. Estos lugares eran más que tiendas; eran pilares de la vida social popular. Un estudio publicado el 30 de enero por el Centre for Economic Research and its Applications, titulado «Cuando cierran los bares-tabacos: la erosión de los lazos sociales locales y el auge del voto a la extrema derecha en Francia», profundiza en estos efectos. El politólogo Hugo Subtil, de la Universidad de Zúrich, cruzó veinte años de datos de cierres —del registro francés de terminales de juegos— con resultados electorales y 2,19 millones de intervenciones parlamentarias. Subtil señala que estos cierres indican «una recomposición silenciosa de la infraestructura social territorial y la erosión de toda una forma de vida popular». Esta pérdida de sociabilidad local, argumenta, alimenta el avance del voto a Rassemblement National (RN) al debilitar los lazos comunitarios tradicionales. La investigación destaca una devastación silenciosa que remodela los territorios franceses, con profundas implicaciones políticas. Ilustra cómo la ausencia de estos locales promueve el aislamiento y, en consecuencia, opciones electorales extremas.