El Tribunal Constitucional de Sudáfrica ha dictaminado que Cash Paymaster Services debe pagar a la Agencia Sudafricana de Seguridad Social (Sassa) 81,3 millones de rands por los beneficios obtenidos bajo un contrato inválido. La recuperación de los fondos sigue siendo incierta debido a la insolvencia de CPS desde 2020. La sentencia pone fin a años de litigios sobre el asunto.
El Tribunal Constitucional ordenó a Cash Paymaster Services (CPS) pagar 81,3 millones de rands a la Agencia Sudafricana de Seguridad Social (Sassa). El juez Steven Majiedt dictó la sentencia, señalando los años de litigios y ordenando que cada parte asuma sus propias costas debido a las acusaciones mutuas de falta de cooperación.
La disputa se deriva de un fallo de 2014 que declaró la licitación nacional de pagos de Sassa a CPS constitucionalmente inválida, aunque CPS continuó sus operaciones para asegurar el pago de las prestaciones. El tribunal determinó que CPS actuó como un órgano del Estado, lo que le impide retener beneficios derivados de un contrato ilegal.
CPS entró en liquidación definitiva el 16 de octubre de 2020. Un informe del liquidador del 23 de mayo de 2025 enumera activos de aproximadamente 51 millones de rands frente a reclamaciones probadas de 779 millones de rands, en su mayoría por parte de Sassa, y reclamaciones fiscales disputadas del SARS por 401 millones de rands. Sassa debe reclamar el importe como acreedor concurrente, con bajas perspectivas de recuperación si el SARS prevalece.
CPS mantiene una reclamación separada contra Sassa por 316,4 millones de rands. Lincoln Mali, director ejecutivo de Lesaka Technologies (anteriormente Net1, empresa matriz de CPS), acogió con satisfacción el fallo y afirmó que permite cerrar el capítulo, ya que Lesaka no fue parte en las órdenes previas y no enfrenta reclamaciones por parte del liquidador.