El administrador de rescate empresarial de la Oficina de Correos Sudafricana ha informado al ministro Solly Malatsi de planes para solicitar la liquidación. El ministro considera este paso prematuro en medio de discusiones gubernamentales en curso. Los problemas de financiación persisten, ya que el Tesoro Nacional no ha proporcionado los R3,8 mil millones solicitados.
La Oficina de Correos Sudafricana (SAPO), una entidad estatal, se enfrenta a graves desafíos financieros que han llevado a su administrador de rescate empresarial a notificar al ministro de Comunicaciones Solly Malatsi de su intención de perseguir la liquidación. Esta notificación llegó mediante una carta enviada el viernes 13 de marzo de 2026. SAPO entró en procedimientos de rescate empresarial en julio de 2023 como medida para evitar la liquidación total, tras una orden provisional de liquidación en febrero de 2023. Esa acción anterior abordó la creciente insolvencia, deudas sustanciales y deficiencias operativas que habían afectado a la organización. A pesar de estos esfuerzos, el progreso se ha estancado debido a la ausencia de fondos asignados. El administrador de rescate empresarial había solicitado R3,8 mil millones al Tesoro Nacional, pero esta cantidad sigue sin aprobarse. El ministro Malatsi respondió enfatizando la necesidad de continuar el diálogo. En un comunicado, dijo: «Mi oficina ha recibido correspondencia del Administrador de Rescate Empresarial de la Oficina de Correos de SA expresando su interés en presentar una solicitud de liquidación de SAPO. En mi opinión, en esta etapa, hablar de liquidación es prematuro dada las extensas conversaciones en curso dentro del gobierno, particularmente entre el departamento y el Tesoro Nacional respecto a la situación prevalente en la Oficina de Correos. Estos compromisos se centran en encontrar una vía adelante que equilibre la urgencia de la situación de la Oficina de Correos, el bienestar del personal y los recursos limitados en el mejor interés de nuestro país.» La posición del ministro destaca negociaciones activas destinadas a resolver la crisis sin recurrir a la liquidación, aunque la falta de financiación continúa proyectando incertidumbre sobre el futuro de SAPO.