El ministro de Educación Superior, Buti Manamela, puso al Plan Nacional de Ayuda Financiera para Estudiantes (NSFAS) bajo administración el 4 de mayo, lo que marca la segunda intervención de este tipo en dos años y revierte su compromiso previo de evitar acciones hasta que concluyeran los asuntos legales.
La decisión siguió a las renuncias de la presidenta, la Dra. Karen Stander, el presidente interino, el Dr. Mugwena Maluleke, y Karabo Mohale, lo que generó un vacío de liderazgo en el organismo. Los problemas operativos, incluida la inestabilidad en la gobernanza, las fallas en la infraestructura de las TIC, los retrasos en la financiación estudiantil y la escasez de alojamiento, también contribuyeron a esta medida.
En una carta fechada el 23 de enero, Manamela había comunicado a la junta directiva que no se tomarían medidas administrativas mientras continuaran los procedimientos judiciales sobre el nombramiento de la junta bajo la Sección 5 de la Ley del NSFAS. Escribió que el asunto estaba sub judice y que la junta conservaba sus facultades hasta que un tribunal dictaminara lo contrario.
Los miembros de la junta declararon que no recibieron consulta previa y ahora se están preparando para emprender acciones legales. Señalaron que la Sección 4A de la Ley exige que el ministro emita una directiva antes de proceder a la administración. Grupos estudiantiles, incluidos la Unión de Estudiantes de Sudáfrica y la Federación de Estudiantes de Sudáfrica, han rechazado la decisión, argumentando que el NSFAS había logrado avances bajo un liderazgo estable.