La Cop30, la conferencia climática de la ONU en Belém, finalizó el sábado (22) con casi 27 horas de retraso, tras negociaciones tensas que culminaron en un acuerdo final sin el plan de Brasil para reducir combustibles fósiles. El texto avanzó en financiación para la adaptación y reconoció los roles de las comunidades indígenas y afrodescendientes, pero decepcionó a las ONG por falta de ambición en emisiones. Tensiones marcaron la sesión plenaria final, con críticas de Colombia y defensa de la presidencia brasileña.
La conferencia Cop30, celebrada en Belém del 10 al 22 de noviembre de 2025, estuvo marcada por negociaciones exhaustivas que superaron en casi 27 horas el plazo original del viernes (21), finalizando a las 8:15 p.m. del sábado. El retraso, común en las Cop desde 2003, se agravó por un incendio en la zona de negociación el jueves (20), que interrumpió las deliberaciones por más de seis horas.
El acuerdo final, conocido como Decisión Mutirão, excluyó la 'hoja de ruta' propuesta por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva para la transición fuera de los combustibles fósiles, debido a la resistencia de países árabes y maniobras de la UE para limitar avances financieros. La UE amenazó con hacer implosionar las negociaciones sin mención a los fósiles, pero aceptó el texto tras asegurar metas modestas de financiación, como triplicar los recursos para adaptación para 2035 en comparación con 2025, un valor aún no calculado.
En la plenaria final, Colombia acusó al presidente André Corrêa do Lago de falta de transparencia y amenazó con bloquear el texto por la ausencia de una transición explícita de fósiles. Corrêa do Lago se disculpó por fallos técnicos y fatiga. Rusia e India defendieron la presidencia, con Rusia llamando 'niños' a los críticos. El documento reconoció por primera vez el rol de afrodescendientes, pueblos indígenas y género en la crisis climática, y creó un programa de dos años para transferencias financieras de países ricos a en desarrollo.
La ministra Marina Silva, ovacionada de pie, prometió impulsar el plan fósil como iniciativa brasileña vía 'Misión Belém para 1,5°C'. ONG como Greenpeace y WWF elogiaron avances sociales pero criticaron la debilidad en fósiles e indicadores vagos de adaptación. Harjeet Singh, de la Satat Sampada Climate Foundation, acusó a la UE de hipocresía y sabotaje.