Tras prórroga, los países en la cumbre climática de la ONU Cop30 en Belém, Brasil, han acordado un pacto. El acuerdo carece de hoja de ruta para la eliminación de combustibles fósiles, pese a las demandas de la UE y más de 80 países. La crítica es dura de expertos y grupos ambientales que lo ven como una decepción para los objetivos climáticos.
La cumbre climática Cop30 en Belém, Brasil, concluyó el 22 de noviembre de 2025, tras 13 días de negociaciones que se prorrogaban por desacuerdos y un incendio en el recinto. Los países acordaron triplicar la financiación para la adaptación en naciones en desarrollo, pero el objetivo se retrasa hasta 2035, cinco años más tarde de lo propuesto.
Falta un elemento clave: una hoja de ruta clara para la eliminación de combustibles fósiles. La UE, Suecia y más de 80 países presionaron por ello, pero estados petroleros como Arabia Saudí, India y naciones Brics lo bloquearon. Los combustibles fósiles no se mencionan en absoluto en el texto final, a diferencia de la Cop28 en Dubái. Brasil apoya una iniciativa no ONU con unos 90 países para la eliminación, similar a un plan contra la deforestación.
La ministra de Clima y Medio Ambiente Romina Pourmokhtari (L) califica el acuerdo de «decepción» y «un paso de lado», ni adelante ni atrás. «Echamos en falta una redacción más tajante sobre la eliminación de combustibles fósiles», dice. Karin Lexén, secretaria general de la Sociedad Sueca para la Conservación de la Naturaleza, lo describe como «una gran decepción» que golpeará más duro a los países más vulnerables por la crisis climática.
El experto en política climática Björn-Ola Linnér, de la Universidad de Linköping, dice que Arabia Saudí «echó a perder la fiesta» y que el acuerdo es «un compromiso muy débil». Johan Rockström, profesor de la Universidad de Estocolmo, lo tilda de «una derrota muy grande» ya que las emisiones globales siguen aumentando. La eurodiputada Emma Wiesner (C) apunta a la dominancia de los países petroleros y pide un liderazgo UE más fuerte en la próxima Cop en Turquía.
Pese a las carencias, el acuerdo reafirma compromisos previos del Acuerdo de París y consenso de EAU. EE.UU. no participó y Colombia protestó por la falta de plan fósil. Los expertos advierten que el mundo va hacia un calentamiento de 2,5-3 grados sin acciones más ambiciosas.