Un brote inusual de una enfermedad que afecta a los herrerillos ha golpeado a las aves pequeñas en el sur y el centro de Suecia desde marzo. Cientos de informes sobre aves muertas han llegado al Statens veterinärmedicinska anstalt (SVA). La veterinaria estatal adjunta Karin Olofsson-Sannö lo describe como un brote nunca antes visto en el país.
Desde marzo, el SVA ha recibido cientos de informes sobre aves pequeñas muertas, principalmente herrerillos y carboneros comunes. "En marzo fueron 100 informes al día. Ahora se ha ralentizado un poco y estamos en torno a 50 informes diarios", señala Karin Olofsson-Sannö.
La enfermedad del herrerillo es una infección bacteriana que ataca los pulmones y se propaga en lugares como comederos y fuentes donde se reúnen las aves. La enfermedad no representa ningún riesgo para los seres humanos.
Durante un par de semanas, el SVA ha instado al público a retirar todos los comederos para pájaros. Anteriormente, se recomendó una pausa de tres semanas, pero ahora se aconseja a la población que no alimente a las aves en absoluto hasta el otoño. "Encuentran mucha comida en la naturaleza ahora, por lo que no necesitan ser alimentadas", explica Olofsson-Sannö.
La agencia también anima a reportar las aves muertas. "Si ve un ave enferma que aún está viva, recomendamos dejarla tranquila. Si está muy enferma, puede ser eutanasiada. Desafortunadamente, no hay nada que podamos hacer para curar la enfermedad", añade.