Ha comenzado una nueva fase de El Niño en el Pacífico tropical, y los científicos advierten que su influencia en el Reino Unido sigue siendo difícil de predecir. Se espera que el fenómeno se intensifique y alcance su punto máximo a finales de año.
Varios servicios meteorológicos han confirmado que las condiciones de El Niño ya están en marcha. Los expertos señalan que, si bien el fenómeno suele traer condiciones más húmedas y ventosas al Reino Unido a finales de otoño y principios de invierno, los efectos pueden variar considerablemente debido a otras influencias del Atlántico.
En una rueda de prensa celebrada el 10 de junio, Emily Black, de la Universidad de Reading, señaló que los efectos directos en Europa y el Reino Unido no están claros debido a la distancia con respecto al Pacífico y a los fuertes factores regionales. Nick Dunstone, de la Met Office, añadió que la variabilidad en la trayectoria de las tormentas hace que las predicciones sean un desafío.
Los eventos pasados muestran resultados mixtos. El super-Niño de 2015 provocó lluvias récord e inundaciones en el Reino Unido, mientras que el evento de 2009-2010 contribuyó a una severa ola de frío. Los científicos subrayan la necesidad de una planificación a largo plazo a medida que el cambio climático amplifica los riesgos.