La NASA y sus socios europeos han rastreado un gran pulso de agua cálida que se desplaza por el océano Pacífico hacia América del Sur. La observación, captada por el satélite Sentinel-6 Michael Freilich, plantea la posibilidad de que se desarrollen condiciones de El Niño más adelante este año.
Los datos del satélite mostraron que, a mediados de mayo, los niveles del mar cerca de Perú estaban más de 5.9 pulgadas por encima del promedio. Este aumento se debe a las ondas Kelvin, que transportan agua cálida hacia el este tras cambios en los patrones de viento en el Pacífico occidental.
Josh Willis, investigador del nivel del mar en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, señaló la importancia de este momento. "Aunque el evento de este año comenzó un poco más tarde que los grandes fenómenos de El Niño de 2015 y 1997, está empezando a ponerse al día", afirmó. "Veremos qué magnitud alcanza".
Nadya Vinogradova Shiffer, científica principal del programa en la sede de la NASA, indicó que el satélite ayuda a rastrear estas ondas para mejorar los pronósticos de fenómenos meteorológicos extremos. Los eventos de El Niño suelen alcanzar su punto máximo entre noviembre y enero, con efectos que pueden incluir fuertes lluvias en algunas regiones y sequías en otras.
Un segundo satélite, el Sentinel-6B, lanzado en noviembre de 2025, asumirá las tareas de monitoreo a finales de 2026.