El fenómeno oceánico conocido como El Niño ha comenzado oficialmente, según los pronosticadores meteorológicos de Estados Unidos. Los meteorólogos advierten que podría convertirse en el más fuerte del siglo y provocar condiciones climáticas extremas que interrumpan la agricultura en todo el mundo.
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica confirmó el inicio de las condiciones de El Niño. Los vientos alisios se han ralentizado, desplazando aguas cálidas hacia el este a través del Pacífico y preparando el escenario para patrones climáticos inusuales.
Se espera que este evento alcance su punto máximo alrededor de diciembre o enero. Es probable que se produzca una fase muy fuerte, y algunos científicos se refieren a ella como un super El Niño, aunque la Organización Meteorológica Mundial ha rechazado ese término.
Los impactos variarán según la región. India se enfrenta a un monzón más débil que podría reducir el rendimiento del arroz, el sur de África podría ver una menor producción de maíz y el sur de Estados Unidos podría experimentar inundaciones. Estos efectos añaden presión a los agricultores que ya lidian con mayores costos de fertilizantes vinculados a la guerra en Irán.
Los científicos señalan que las interacciones con el cambio climático en curso podrían alterar qué áreas sufren más por las sequías o las fuertes lluvias. Los precedentes históricos, como el grave evento de 1877, muestran cómo tales patrones han contribuido anteriormente a una inseguridad alimentaria generalizada.