Los científicos predicen que el actual fenómeno de El Niño, formado en junio, superará en intensidad a todos los eventos previos. La mejora de los modelos y de los datos refuerza la alta confianza en estas previsiones récord, lo que genera preocupación por las sequías en el sur de África y por los patrones climáticos globales.
El Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Plazo Medio emitió esta advertencia durante una sesión informativa en línea. El doctor Tim Stockdale, experto en El Niño de dicha institución, afirmó: “Nunca hemos tenido una previsión de El Niño que fuera tan fuerte y tan consistente en todos los modelos”. Añadió que, tras 35 años en el campo, los modelos indican un evento extremo que se espera que bata récords.
La mejora en la recolección de datos respalda estas previsiones. La NOAA desplegó boyas oceánicas tras el evento de 1982-83, a las que posteriormente se unió la red Argo, compuesta por unos 3.600 flotadores. Estas herramientas, sumadas a los satélites, han mejorado la precisión desde principios de la década de 1980.
Las temperaturas de la superficie del mar a nivel mundial alcanzaron nuevos máximos en junio. El Servicio de Cambio Climático de Copernicus informó que las lecturas diarias alcanzaron los 20,86°C el 21 de junio, superando el pico de 2024. Esto coincide con el inicio de las condiciones de El Niño en el Pacífico ecuatorial.