En el Foro Económico Mundial de Davos, Emmanuel Macron criticó duramente los métodos de Donald Trump, instando a los europeos a afirmar su autonomía. El presidente de Estados Unidos respondió con burlas sobre las gafas de sol del francés. Este intercambio resalta las crecientes tensiones transatlánticas.
El 20 de enero de 2026, en el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, Emmanuel Macron habló en inglés ante un público internacional. Sufriendo una lesión en el ojo, llevaba gafas de aviador que amplificaron el impacto visual de su discurso. Calificó de «ingenuos» a aquellos europeos que no se movilizan contra Donald Trump, multiplicando las críticas al presidente de Estados Unidos. «Preferimos el respeto a los brutos, la ciencia a la conspiración, el estado de derecho a la brutalidad», declaró con fuerza. Macron denunció los intentos de Estados Unidos de «debilitar y subordinar a Europa» ignorando la soberanía, citando específicamente la amenaza de Trump de imponer aranceles prohibitivos para apoderarse de Groenlandia, una práctica que consideró «inaceptable». Al día siguiente, 21 de enero, Donald Trump respondió con ironía en su discurso: «¿Qué demonios pasó? ¿Qué diablos le pasó a los ojos del presidente francés para que lleve sus bonitas gafas de sol?», lo que provocó risas en la sala. Se burló de la imagen de «tipo duro» que Macron intentaba proyectar. Las reacciones en Europa fueron positivas, con aprobaciones de las capitales y titulares de prensa que destacaban el «enfrentamiento Macron-Trump». En el Elíseo, el entorno del presidente se alegró de la resonancia, viendo en este caos internacional una oportunidad para que Macron defienda su visión de la autonomía europea frente a Estados Unidos, pese a su debilitamiento político interno. Sin embargo, este gran proyecto está lejos de cumplirse, según observan los analistas.