El presidente Emmanuel Macron presentó sus votos de Año Nuevo a las fuerzas armadas el 15 de enero en la base aérea de Istres, apareciendo con un ojo derecho rojo que describió como 'totalmente benigno'. Bromó sobre el incidente asociándolo al 'ojo del tigre', símbolo de determinación. En medio de tensiones geopolíticas, anunció un refuerzo militar en Groenlandia.
El 15 de enero de 2026, Emmanuel Macron se dirigió a las fuerzas armadas francesas en la base aérea de Istres, en Bouches-du-Rhône, ante mil invitados, entre ellos la ministra de las Fuerzas Armadas Catherine Vautrin y su delegada Alice Rufo. Antes de su discurso a las 12:30, se celebró un consejo de defensa de emergencia en el Elíseo a las 8 de la mañana para discutir las protestas en Irán y las amenazas estadounidenses sobre Groenlandia. Llegando con grandes gafas de aviador que ocultaban su mirada, el presidente se disculpó por el aspecto 'poco estético' de su ojo derecho rojo: 'Les pido disculpas por el carácter poco estético de mi ojo. Es algo totalmente benigno', dijo. Según el médico jefe del Elíseo, se trataba de un pequeño vaso sanguíneo que había reventado, sin gravedad. En tono de broma, Macron añadió: 'Véalo simplemente como una referencia involuntaria al ojo del tigre al comienzo del año. Para quienes capten la referencia, es un signo de determinación. Lo es por completo'. Esta alusión podría referirse a Georges Clemenceau, apodado el Tigre, o a la película Rocky III. En cuanto al fondo, Macron llamó a intensificar los esfuerzos en un 'mundo brutal': 'Para ser poderosos en este mundo brutal, debemos ir más rápido y más fuerte'. Anunció el despliegue de medios terrestres, aéreos y marítimos para apoyar a los primeros soldados franceses en Groenlandia, territorio autónomo de Dinamarca amenazado por las reivindicaciones de Donald Trump. 'Los europeos tienen una responsabilidad particular', afirmó, denunciando 'un nuevo colonialismo en acción entre algunos' sin nombrar a Estados Unidos. Francia se une a una misión europea con Suecia y Alemania. También se refirió a Irán, pidiendo respeto a la población civil y el fin de los 'odiosos ataques' del régimen, así como a la guerra en Ucrania. En cuanto al presupuesto, reiteró la solicitud de 3.500 millones de euros adicionales en 2026, lo que elevaría el gasto en defensa al 2% del PIB, objetivo alcanzado desde 2025. La ley de programación militar prevé 413.000 millones de euros de 2024 a 2030, con un gasto anual de 64.000 millones de euros para 2027. Tras el discurso, Macron almorzó con los militares, recorrió la base y embarcó en un Airbus A330 MRTT pilotado por el astronauta Thomas Pesquet, coronel de reserva, para observar un reabastecimiento en vuelo de un Rafale y una demostración de evacuación médica.