Una denuncia ciudadana ha alertado sobre fallas en equipos clave del Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo en Neiva, afectando diagnósticos para pacientes críticos y con cáncer. La institución confirma averías en tomógrafos y un resonador magnético, con un mamógrafo también reportado dañado. Se ha activado un plan de contingencia para mantener la atención de urgencias.
El Hospital Universitario Hernando Moncaleano Perdomo, principal centro asistencial del sur de Colombia, enfrenta una crisis en sus equipos de diagnóstico tras denuncias de pacientes que reportan demoras en atención vital. Según usuarios, el tomógrafo computarizado (TAC) ha estado fuera de servicio por más de 20 días, lo que complica el manejo de emergencias. Además, el resonador magnético está dañado, dejando estancados a pacientes recién diagnosticados con cáncer.
La entidad confirmó las fallas técnicas en tres dispositivos biomédicos: un tomógrafo Philips reportado el 3 de enero, otro de General Electric el 25 de enero y un resonador magnético nuclear Philips Multiva el 13 de febrero. Todos habían recibido mantenimientos preventivos y correctivos en noviembre de 2025, por lo que las averías se atribuyen a eventos imprevistos. Inmediatamente se notificó a los proveedores comerciales, iniciando diagnósticos especializados y la importación de repuestos. Actualmente, uno de los tomógrafos ya opera, mientras los otros dos esperan piezas.
Para mitigar el impacto, el hospital implementó un plan de contingencia que involucra a un proveedor externo bajo contrato vigente y coordinación con las EPS. Afirma que no se ha suspendido la atención de urgencias ni a pacientes prioritarios. En los últimos meses, se realizaron 703 estudios de TAC: 186 en los últimos cinco días de enero y 517 en los primeros 16 días de febrero, con un promedio superior a 30 diarios. No obstante, los afectados insisten en la necesidad de normalizar el servicio pronto para evitar mayores retrasos en tratamientos.
Este jueves 19 de febrero, surgieron nuevas denuncias sobre el daño de un mamógrafo en la misma institución, ampliando las preocupaciones por la capacidad diagnóstica del centro.