La Unión Europea aprobó en 2023 una ley que obliga a sustituir las baterías de los dispositivos electrónicos portátiles a partir de febrero de 2027. Esta normativa se aplica a la próxima consola Switch 2 de Nintendo y a los Joy-Cons. Un informe de Nikkei indica que Nintendo planea ajustar el diseño de la consola para cumplir la normativa.
En 2023, la Unión Europea promulgó una normativa para combatir la obsolescencia programada de los aparatos electrónicos. En vigor desde febrero de 2027, la norma exige que los dispositivos portátiles vendidos en la UE dispongan de baterías fácilmente sustituibles por los consumidores. El proceso debe ser sencillo, sin restricciones de software que interfieran con los cambios de batería. Esta medida excluye a teléfonos móviles y tabletas, pero afecta a consolas híbridas como la Nintendo Switch 2 y sus Joy-Cons, donde las baterías suelen degradarse por ciclos de carga repetidos o uso inadecuado sin que se agoten por completo antes. El movimiento Derecho a Reparar, activo en Europa desde hace cinco años, apuntala esta evolución, promoviendo opciones de mantenimiento sencillas para el usuario, como llevar baterías de repuesto o recurrir a actualizaciones de terceros, que recuerdan a las prácticas con dispositivos antiguos como la Nintendo DS o los primeros teléfonos móviles. Un informe del medio japonés Nikkei, traducido y compartido a través de Nintendo Everything, afirma que Nintendo tiene la intención de modificar las especificaciones de la Switch 2 en consecuencia. Cita: "la compañía modificará las especificaciones de la consola para permitir a los consumidores sustituir fácilmente la batería". Aunque la ley está dirigida al mercado de la UE, Nikkei sugiere que podrían surgir cambios similares en Japón y Estados Unidos si crece la demanda de derechos de reparación por parte de los consumidores. Fabricar un único modelo conforme a la ley en todo el mundo podría resultar rentable para Nintendo.