La fábrica de neumáticos Fate anunció el cierre definitivo de su planta en Virreyes, San Fernando, y el despido de 920 empleados, lo que generó protestas de trabajadores y sindicalistas que ingresaron al predio rompiendo un alambrado. El Gobierno dictó conciliación obligatoria por 15 días y ordenó suspender los despidos, pero la empresa afirmó que cumplirá formalmente sin reanudar actividades por falta de insumos. La Justicia ordenó desalojar el inmueble, mientras crece la tensión con presencia policial.
La empresa FATE S.A.I.C.I. comunicó el cese total, definitivo e irreversible de actividades en su planta industrial de Virreyes, ubicada en Almirante Blanco Encalada 3003, San Fernando, provincia de Buenos Aires, despidiendo a 920 trabajadores. Fundada en 1940 como Fábrica Argentina de Telas Engomadas, Fate enfrentó años de crisis por caída en ventas, importaciones chinas que crecieron 11,9% interanual en 2025 según el Indec, y conflictos con el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA).
El anuncio, realizado el 18 de febrero de 2026, provocó protestas inmediatas. Sindicalistas y empleados, liderados por el secretario general Alejandro Crespo, rompieron un alambrado perimetral para ingresar al predio, donde unos 30 trabajadores se subieron al techo reclamando el cumplimiento de la conciliación obligatoria. "Hasta que no volvamos a nuestros puestos de trabajo, vamos a permanecer acá arriba", expresó Adrián Aguilar, uno de los manifestantes. Crespo afirmó: "Nos vamos a mantener acá para defender los intereses de los trabajadores. Si entra la Policía a desalojarnos, sería un hecho escandaloso".
La Policía Bonaerense detuvo a Crespo y 14 empleados por turbación de la propiedad, bajo orden del fiscal Marcelo Fuenzalida. La Justicia falló a favor del desalojo inmediato del inmueble, sin restringir protestas externas. El Gobierno nacional, vía la Secretaría de Trabajo, dictó conciliación obligatoria por 15 días hábiles a partir de las 13:00 del 18 de febrero, suspendiendo despidos y convocando a audiencia, aunque el sindicato no asistió según fuentes oficiales. La Provincia de Buenos Aires también dictó conciliación, con participación del SUTNA pero no de la empresa.
Fate, parte del holding de la familia Madanes (dueños de Aluar), indicó que acató la medida pero no reanudará producción: "Se dictó una conciliación obligatoria sobre una empresa cerrada. No hay insumos ni tareas para realizar". El presidente Javier Milei tuiteó criticando a la empresa sin nombrarla: "¿Sabrán la diferencia entre ser promercado y proempresa? Defender prebendarios es de corruptos que abogan por violar la libertad y la propiedad".
Reacciones incluyeron apoyo del bloque Unión por la Patria a los trabajadores y críticas al Gobierno por apertura de importaciones. La UIA lamentó el cierre por competencia desleal china y pérdida de empleo calificado. La CGT lo vinculó al "fracaso de este programa económico" y ratificó un paro nacional de 24 horas el 19 de febrero contra la reforma laboral. El gobierno de Axel Kicillof criticó: "Las consecuencias del modelo de Javier Milei están a la vista: más de 900 trabajadores que hoy se quedaron en la calle". Trabajadores como Jorge Ayala, con 32 años en la firma, expresaron angustia: "¿Dónde cuernos voy a volver a trabajar? No quiero ser un muerto social".