El restaurante italiano Fenotti en Puebla cerró en julio de 2025 tras meses de presuntas presiones por parte de sus arrendadores, los hermanos Emilio y Juan Pablo Kuri Carballo. Los dueños, Carolina Mendoza y Armin Brandel, denunciaron intimidación, cortes de servicios y un juicio de desalojo. Aunque ganaron en corte, optaron por retirarse voluntariamente para evitar un desalojo forzado.
Fenotti abrió sus puertas en San Andrés Cholula, Puebla, después de que Carolina Mendoza y Armin Brandel firmaran un contrato de arrendamiento en marzo de 2024 por dos locales en el centro comercial Riona High Plaza, propiedad de los hermanos Kuri Carballo. El alquiler mensual ascendía a 100 mil pesos. La pareja, que invirtió todos sus recursos en el proyecto, realizó adecuaciones extensas en un espacio en obra negra, incluyendo instalaciones de gas y una decoración minimalista en tonos negros y dorados.
A pesar de una calificación de 4.7 estrellas en Google Maps y popularidad por sus pastas frescas, pizzas artesanales y platos como filete de res con trufa negra —con precios desde 95 pesos en sopas hasta 785 pesos en especialidades—, los problemas surgieron pronto. Los dueños enfrentaron dificultades para obtener licencias, alegando que la plaza no proporcionaba documentación necesaria. Armin Brandel comentó: “Creo que la intención era que no obtuviéramos los permisos, pero a pesar de todo, lo logramos”.
Tras la apertura, acusaron a la administradora Rosario Pedraza de apagar luces prematuramente. A los seis meses, inició un juicio de desalojo que perdieron los Kuri, pero las presiones continuaron: corte de agua por el sistema municipal, justificado por falta de permisos que los arrendatarios atribuyen a la plaza. Instalaron tinacos, que fueron destruidos; la Secretaría de Seguridad Pública y Protección Ciudadana de San Andrés Cholula aclaró que se resguardaron por normas de la plaza y que el agua se reanudó días después.
Protección Civil clausuró temporalmente el local por documentación, cierre anulado en corte. Ante amenazas de desalojo forzado, Mendoza y Brandel cerraron voluntariamente. En Instagram, escribieron: “Sabemos que no somos los primeros, pero con voz, tal vez seamos de los últimos”. Tras la detención de Juan Pablo Kuri por violencia familiar, publicaron: “A veces la justicia no llega cuando la llamamos, pero el tiempo —sin prisa y sin testigos— va acomodando las cosas hasta que cada acto encuentra su peso y cada verdad, su lugar”. No hay resolución judicial confirmando las acusaciones.