Al comenzar 2026, el asesor financiero Kenny Meiring aconseja a las personas evaluar honestamente sus finanzas y simplificar sus planes para mayor seguridad. Los pasos clave incluyen revisar presupuestos, riesgos, inversiones y arreglos patrimoniales para alinearlos con las prioridades de vida actuales.
Al entrar en 2026, Kenny Meiring, asesor financiero independiente, detalla pasos prácticos para mejorar las finanzas personales. Enfatiza comenzar con una evaluación honesta de activos, deudas, ingresos y gastos para comprender plenamente el panorama financiero. ‘No puedes mejorar lo que no mides’, señala Meiring, destacando la importancia de este paso fundamental. A continuación, las personas deben reexaminar sus prioridades vitales, asegurando que las inversiones, seguros y flujos de caja se ajusten a las circunstancias actuales en lugar de situaciones obsoletas. Un plan desalineado puede generar estrés innecesario. Revisar el presupuesto implica rastrear entradas y salidas, identificar ineficiencias como suscripciones no utilizadas o primas de seguros obsoletas. Pequeños ajustes aquí pueden generar un superávit para ahorros o inversiones. La gestión de riesgos es crucial: Meiring recomienda verificar la cobertura de seguro de vida para saldar deudas y apoyar a dependientes, protección de ingresos para posibles discapacidades y cobertura por enfermedades graves para emergencias médicas, especialmente sin un fondo de emergencia sólido. Para las inversiones, con los recientes ganancias en la bolsa y un rand más fuerte, las carteras pueden necesitar un reequilibrio entre clases de activos, economías y divisas para gestionar riesgos de manera efectiva. Una revisión anual asegura que el plan apoye los objetivos en condiciones de mercado variables. La planificación patrimonial no debe posponerse; verifique testamentos, designaciones de beneficiarios y estructuras de activos para evitar costos y demoras en caso de fallecimiento. Meiring advierte contra la procrastinación, ya que cuentas offshore no gestionadas pueden complicar la herencia. En general, la simplificación es clave: consolide, aclare o elimine redundancias. Trabajar con un planificador de confianza promueve un progreso constante. ‘Una buena planificación financiera se trata de avances realizados de manera consistente, revisados regularmente y ajustados a medida que avanza la vida’, concluye. Este enfoque ayuda a evitar la deriva financiera y establece una dirección clara para el año.