Enero representa un desafío para las finanzas personales debido a gastos estacionales y retornos a la normalidad de ingresos tras diciembre. Expertos recomiendan ordenar cuentas, priorizar deudas y empezar con ahorros pequeños para evitar errores comunes. Camila Cárdenas de EY ofrece claves prácticas para una mejor gestión.
Enero es uno de los meses más difíciles para las finanzas personales, con aumentos en matrículas, transporte, servicios y arriendos, mientras los ingresos se estabilizan después de las primas y pagos de diciembre. Esto lleva a un error frecuente: asumir que el flujo de dinero de fin de año continúa, lo que impulsa compras innecesarias como ropa o electrodomésticos.
Camila Cárdenas, staff de auditoría en EY, explica: "Muchas personas empiezan enero asumiendo que, por ser un nuevo año, también es momento de hacer nuevas compras: ropa, electrodomésticos o suscripciones, sin tener en cuenta que los ingresos ya no son los mismos". El problema empeora con compras a crédito de diciembre, dejando enero para pagar compromisos con menos liquidez disponible.
El primer paso es ordenar las cuentas: revisar deudas, gastos fijos y variables, y pagos automáticos. Cárdenas advierte sobre el uso excesivo de tarjetas de crédito: “Muchas personas pagan solo la cuota mínima, usan otra tarjeta para cubrir la anterior y entran en una espiral de endeudamiento donde los intereses siguen creciendo”. Pagar gastos básicos con crédito indica sobreendeudamiento.
Respecto a deudas versus ahorro, si las deudas superan el 30% o 40% del ingreso mensual, priorice pagar el capital adeudado, no solo la cuota mínima, para reducir intereses. “Si las deudas superan una parte significativa del ingreso mensual, lo correcto es priorizar pagarlas antes de empezar a ahorrar”, afirma.
Para el ahorro, comience con metas realistas: 5% o 10% del ingreso, como $50.000 a $100.000 mensuales con un salario mínimo de $2 millones. Automatice transferencias y separe el ahorro al recibir el ingreso. “La clave es separar el ahorro apenas llega el ingreso, no cuando ‘sobra’ plata”, indica. Dé propósito al ahorro, como un fondo de emergencia, para mantener la disciplina. “Ahorrar es un hábito, y como todo hábito, se construye paso a paso”.
En resumen, haga un diagnóstico presupuestal, pague obligaciones primero y establezca ahorros constantes, evitando gastos hormiga y crédito impulsivo para un año financiero ordenado.