Los expertos recomiendan usar débitos automáticos en tarjetas de crédito para convertir el gasto rutinario en ahorros, superando el desafío inicial de construir reservas financieras. Este enfoque fomenta la disciplina al tratar las contribuciones como facturas regulares, facilitando el hábito de invertir incluso con presupuestos ajustados. Artículos recientes destacan opciones como pensiones, consorcios y seguros para acumular riqueza gradualmente.
Ahorrar dinero puede parecer un esfuerzo hercúleo al principio, similar a empujar un coche parado, como describe Michael Viriato en su columna de Folha de S.Paulo. El sesgo del presente lleva a las personas a priorizar el corto plazo, posponiendo los ahorros hasta que 'sobra dinero', lo que rara vez ocurre. Para superarlo, Viriato sugiere crear mecanismos automáticos, especialmente con débitos de tarjetas de crédito, ya que las personas ya están acostumbradas a tales gastos.
Se proponen tres vías: contratar un plan de pensiones con débito automático de una aseguradora segregada, evitando tentaciones de rescate; usar consorcios inmobiliarios como ahorros estructurados, convirtiendo las cuotas en activos generadores de ingresos; y elegir seguros de vida entera, que proporcionan protección familiar inmediata junto con reservas futuras, incentivando ajustes presupuestarios.
Complementando esto, expertos como Adriana Ricci de SHS Investimentos enfatizan las inversiones programadas mensuales, que se convierten en compromisos racionales como las facturas de servicios. 'Manejar el dinero es mucho más psicológico que racional', dice ella. Cíntia Senna de Dsop refuerza que invertir es posponer compras para metas definidas, calculando contribuciones con interés compuesto.
Para principiantes, se recomiendan renta fija como Tesouro Direto o CDB, con programación desde R$ 1,84. Bancos como Bradesco, BB y Nubank ofrecen herramientas como 'Piggy Banks' ligadas al CDI. Evitar cuentas de ahorro por rendimientos bajos de 0,5% al mes más TR. Perfiles moderados combinan renta fija y variable para mitigar riesgos. Precauciones incluyen sincronizar débitos con la llegada de ingresos y revisar inversiones anualmente.