El ministro Ángel Víctor Torres ha anunciado este martes la inclusión de cuatro vestigios en el catálogo de la Ley de Memoria Democrática, que deberán ser retirados en un plazo de tres a seis meses.
El Gobierno ha notificado a las administraciones del PP, Coalición Canaria y autoridades eclesiásticas la obligación de retirar el monumento a la Victoria en Santa Cruz de Tenerife, el monumento a los rumanos caídos en Majadahonda y las inscripciones a José Antonio Primo de Rivera en las catedrales de Murcia y Almería.
Una comisión técnica de expertos concluyó que estos elementos exaltan la Guerra Civil y la dictadura franquista, carecen de valor artístico y no pueden ser resignificados. El plazo es de tres meses para Majadahonda y las catedrales, y de seis meses para Tenerife una vez finalice el proceso de Bien de Interés Cultural.
Torres explicó que el incumplimiento puede conllevar multas de entre 2.001 y 150.000 euros. El ministerio continúa estudiando otros vestigios similares en el país.