Lewis Hamilton consiguió su primera victoria para Ferrari en el Gran Premio de Barcelona. El triunfo llegó después de que decisiones estratégicas del equipo aprovecharan los errores de Mercedes.
Hamilton comenzó con neumáticos blandos y se comprometió desde el inicio con una estrategia de tres paradas. Este movimiento obligó a Mercedes a realizar paradas en boxes reactivas que interrumpieron su plan preferido de dos paradas.
George Russell señaló después de la carrera que su equipo entró en boxes demasiado pronto para cubrir a Hamilton. Añadió que mantenerse en la estrategia de dos paradas podría haber sido mejor.
Un coche de seguridad virtual ayudó posteriormente a Hamilton, pero Ferrari sostuvo que un ritmo superior habría permitido lograr la victoria de todos modos. El jefe de equipo, Fred Vasseur, confirmó que el equipo se sentía confiado incluso sin la interrupción.
Toto Wolff expresó su pesar porque Mercedes no lograra ampliar su ventaja desde el principio ni utilizara órdenes de equipo cuando surgieron diferencias de ritmo entre sus pilotos.