Lewis Hamilton aceptó toda la culpa por terminar cuarto en el Gran Premio de Bélgica, al declarar que un choque durante los entrenamientos que dañó su Ferrari provocó una cadena de problemas, incluyendo una penalización de cinco segundos y un incidente en boxes.
Hamilton chocó en los momentos finales de la tercera sesión de entrenamientos libres (FP3) en Spa-Francorchamps al entrar con demasiada velocidad en la curva 13. El incidente dañó la parte trasera de su SF-26 y provocó una sesión de clasificación más lenta después de que los mecánicos lo repararan. Recibió una penalización de cinco segundos por un choque con George Russell al inicio de la carrera y también golpeó a un mecánico durante una parada en boxes. Hamilton declaró a Sky que los problemas crearon un efecto dominó a partir de su propio error. "Asumo toda la responsabilidad por el cuarto puesto que acabé consiguiendo porque dañé el coche", afirmó. Sin esos daños, Hamilton cree que Ferrari podría haber luchado por la victoria. Elogió la estrategia y las paradas en boxes del equipo, al tiempo que señaló mejoras en el coche antes de la siguiente carrera.