El jefe del ejecutivo, John Lee Ka-chiu, declaró que el gobierno buscará la opinión pública antes de decidir sobre el futuro de los incentivos a la natalidad, incluido el bono de 20.000 HK$ para recién nacidos que vence en octubre.
El bono se introdujo en 2023 como parte de un cambio más amplio hacia el fomento activo de la natalidad. Hasta ahora, más de 65.000 bebés se han beneficiado de esta medida, con un desembolso superior a los 1.300 millones de HK$.
Lee declaró al South China Morning Post que los funcionarios realizarán consultas exhaustivas y recogerán la opinión pública sobre si deben prorrogarse las medidas. El paquete de políticas también incluye mayores deducciones fiscales y la ampliación de los servicios de cuidado infantil.
Estos comentarios se producen en un momento en que el programa de incentivos actual tiene previsto finalizar en octubre.