Un robot humanoide llamado Flash, construido por el fabricante chino de teléfonos inteligentes Honor, ganó una media maratón en Pekín y pulverizó el récord mundial humano. El robot recorrió más de 21 kilómetros en 50 minutos y 26 segundos, superando al ugandés Jacob Kiplimo por casi siete minutos. Humanos y robots compitieron lado a lado, separados por motivos de seguridad.
Flash mantuvo un ritmo promedio de menos de dos minutos y medio por kilómetro, una mejora notable respecto al humanoide ganador del año pasado, que tardó casi tres horas en completar la misma distancia. Los tres primeros humanoides en terminar fueron robots de Honor. La carrera marcó el creciente impulso de Honor en la robótica tras presentar un teléfono robótico y un humanoide en el Mobile World Congress de este año. La empresa ha girado significativamente hacia este campo durante este año. La compañía aprovecha tecnologías compartidas como ordenadores, cámaras y sensores procedentes de su experiencia en teléfonos inteligentes. Los teléfonos inteligentes y los robots también coinciden en aspectos como la gestión térmica, las estructuras ligeras y la fiabilidad del hardware, afirmó Honor en un comunicado. Esas fortalezas de la electrónica de consumo proporcionan una base para un movimiento robótico estable. Honor planea dirigirse al mercado de consumo con futuros robots. El evento de Pekín destaca el énfasis de China en el desarrollo de humanoides, tal y como se señala en el último plan quinquenal del gobierno. Los informes sugieren que otras empresas, incluida Apple, podrían seguir sus pasos en el ámbito de la robótica doméstica.