China capturó casi el 90% de las ventas globales de robots humanoides en 2025, con las empresas domésticas Unitree y Agibot en cabeza de lista. Las compañías estadounidenses, Tesla incluida, vendieron muchas menos unidades pese a objetivos ambiciosos. Esta dominancia temprana refleja la estrategia china en vehículos eléctricos, impulsada por apoyo estatal y cadenas de suministro.
En 2025, el sector de los robots humanoides vivió su primera actividad comercial significativa, con ventas globales entre 13.000 y 18.000 unidades, según Omdia e IDC. Estos robots, diseñados para imitar la forma humana, hallaron aplicaciones principales en investigación, retail e industria. Analistas de Morgan Stanley prevén que la adopción masiva podría arrancar a finales de los años 30, catapultando el mercado a 38.000 millones de dólares en 2035 y 5 billones en 2050. Los fabricantes chinos arrasaron, con casi el 90% de ventas y seis de las marcas más vendidas. Unitree, con sede en China, encabezó con 5.500 unidades —su primera publicación pública de datos—, seguida de cerca por la shanghaiese Agibot con 5.168. Esta pugna remite al auge chino en eléctricos, potenciado por respaldo gubernamental precoz y escalado veloz. El boom sectorial arranca de prioridades estratégicas de Pekín. Los robots humanoides figuraron en el 14º Plan Quinquenal de 2021 como foco de saltos cualitativos, con fondos públicos para centros de pruebas y compañías. Lian Jye Su, analista tech de Omdia, achaca la ventaja a “una mezcla de apoyo político, inversión pública, cadena de suministro madura y progresos en software e hardware de IA”. Añade que firmas chinas usan más componentes locales, elevando eficiencia costes y ritmo innovador. En polo opuesto, las tres no chinas del top de Omdia —Figure AI, Agility Robotics y Tesla, de EE.UU.— apenas rondaron 150 unidades cada una. Tesla buscaba 5.000 Optimus en 2025, sin lograrlo. CEO Elon Musk, en el reciente Foro Económico Mundial, admitió el poderío chino: “China es muy buena en IA, muy buena en fabricación y será sin duda el rival más duro para Tesla”. Apuntó ausencia de competidores potentes fuera de China, pero vaticinó superioridad futura de Optimus. En desarrollo hace más de cinco años, Optimus afronta tareas fabriles simples hoy, con ventas públicas para finales 2027. Su propone que Occidente replique vía excelencias en IA y software, sin apego a hardware chino.