Muchos veraneantes en Suecia sufren actualmente de dermatitis del bañista, causada por un parásito invisible de las aves que se introduce en la piel.
Una familia de Borlänge visitó una playa en Gränna y sufrió cientos de erupciones con picazón poco después de nadar. La madre, Karin Åsblom, relató que su hija gritaba que quería morir y que su hijo decía que deseaba entrar en coma.
El parásito, llamado cercaria o pulga de agua, aparece principalmente en agua dulce o salobre en lagos pequeños y poco profundos. El riesgo aumenta con temperaturas más altas del agua y en zonas con muchos caracoles y aves acuáticas.
El doctor Soliman Hoshmand, de la Región de Estocolmo, afirma que los parásitos solo alcanzan las capas superficiales de la piel y que los síntomas pueden aliviarse con crema de cortisona o ungüento refrescante. También aconseja evitar rascarse para prevenir infecciones.
La inspectora de protección ambiental y de la salud, Alva Engström, del municipio de Estocolmo, insta a los afectados a informar de los casos al municipio para que la información pueda compartirse en otras playas.