El alumbrado público artificial está provocando que miles de cochinillas formen grandes "espirales de muerte" circulares en el norte de Israel. El comportamiento fue documentado por investigadores de la Universidad Hebrea de Jerusalén y marca el primer caso conocido de este movimiento colectivo en estos isópodos terrestres.
El descubrimiento comenzó cuando el naturalista aficionado Eviatar Itzkovich observó grupos de isópodos dando vueltas en noches de verano en los Altos del Golán. El estudiante de doctorado Idan Sheizaf, bajo la supervisión del profesor Ariel Chipman, dirigió el estudio sobre la especie Armadillo sordidus. Los experimentos demostraron que los haces de luz blanca crean límites circulares que arrastran a los animales a formaciones giratorias de más de 5,000 individuos.
Los imanes y la luz ultravioleta no tuvieron efecto, lo que confirma que la geometría de la iluminación de las farolas desencadena la respuesta. La mayoría de los participantes eran hembras y muchas portaban huevos, lo que descarta el apareamiento como causa. El estudio también registró la especie por primera vez en el Valle de Jezreel.
Los investigadores señalaron que las espirales pueden exponer a los isópodos a depredadores, como los ciempiés, y desperdiciar energía necesaria para su supervivencia. Idan Sheizaf afirmó que los charcos circulares de luz interactúan con los instintos de los animales para producir este fenómeno no intencionado.