Investigadores de Dartmouth han demostrado que los pulpos pueden aprender a usar espejos para encontrar comida que no pueden ver directamente. El estudio, publicado en Current Biology, marca la primera vez que se documenta esta capacidad en invertebrados.
El equipo entrenó a tres pulpos de dos puntos de California en el Octopus Lab de Dartmouth. Tras familiarizar a los animales con un espejo, los investigadores colocaron una imagen virtual de un cangrejo detrás de cada pulpo, de modo que solo fuera visible en el reflejo. Los pulpos debían girarse y dirigirse hacia la ubicación real para recibir una recompensa. Los animales eligieron el lado correcto aproximadamente el 73 por ciento de las veces. La autora principal, Mary Kieseler, señaló que los hallazgos demuestran que los invertebrados pueden usar espejos para comprender su entorno y encontrar presas, una habilidad que anteriormente solo se había observado en algunos mamíferos y aves. El autor principal, Peter Tse, destacó que los pulpos aprenden a interpretar los reflejos de manera muy similar a como los humanos aprenden a usar el espejo retrovisor. Los resultados sugieren que estos animales podrían mantener un mapa interno del espacio, lo que podría ayudar a su estrategia de caza en entornos complejos como los arrecifes de coral. Kieseler añadió que el último ancestro común entre pulpos y humanos vivió hace entre 350 y 500 millones de años, lo que apunta a una posible evolución convergente en las capacidades cognitivas.