Investigadores han descubierto que mariposas y polillas lejanamente emparentadas han utilizado los mismos dos genes, ivory y optix, durante más de 120 millones de años para crear colores de advertencia similares en sus alas. Este hallazgo sugiere que la evolución puede seguir vías genéticas predecibles en lugar de ser completamente aleatoria. El estudio se centró en especies de las selvas tropicales de Sudamérica.
Un equipo internacional dirigido por la Universidad de York y el Wellcome Sanger Institute examinó siete especies de mariposas lejanamente emparentadas y una polilla de vuelo diurno. A pesar de su separación evolutiva, estos insectos comparten patrones alares casi idénticos que advierten a los depredadores de su toxicidad. Los investigadores identificaron que la evolución activó repetidamente los genes ivory y optix para producir estos colores, sin cambiar los genes en sí mismos, sino modificando los interruptores reguladores que controlan su expresión. En la polilla, una inversión de ADN reflejó un mecanismo observado en una de las especies de mariposas. Los resultados aparecen en la revista PLOS Biology. El profesor Kanchon Dasmahapatra, del Departamento de Biología de la Universidad de York, señaló: “La evolución puede ser sorprendentemente predecible, y el hecho de que las mariposas y las polillas hayan estado utilizando los mismos trucos genéticos repetidamente para lograr patrones de color similares desde la era de los dinosaurios es notable”. La profesora Joana Meier, del Wellcome Sanger Institute, explicó la ventaja: “Estas mariposas lejanamente emparentadas y la polilla son todas tóxicas y de sabor desagradable para las aves. Si las aves ya han aprendido que un patrón de color específico significa 'no comer, somos tóxicos', es beneficioso para otras especies mostrar los mismos colores de advertencia”. Esta base genética conservada abarca más de 120 millones de años, lo que sugiere que la evolución reutiliza vías establecidas. Según los investigadores, estos patrones podrían ayudar a predecir cómo las especies se adaptan a los cambios ambientales.