Científicos del Georgia Tech y el MIT han desarrollado un modelo matemático que explica cómo los mosquitos hembra Aedes aegypti se dirigen hacia los humanos. El estudio muestra que los insectos responden de forma independiente a las pistas visuales oscuras y al dióxido de carbono en lugar de seguirse unos a otros. Los hallazgos podrían mejorar las trampas para mosquitos y el control de enfermedades.
Investigadores del Georgia Tech y del Instituto Tecnológico de Massachusetts analizaron 20 millones de puntos de datos de cientos de mosquitos rodeando a un sujeto humano. Utilizando cámaras infrarrojas 3D en una cámara controlada, rastrearon a los mosquitos hembra Aedes aegypti, conocidos como mosquitos de la fiebre amarilla y comunes en el sureste de los Estados Unidos, California y en todo el mundo. Estos insectos transmiten enfermedades como la malaria, la fiebre amarilla y el Zika, provocando más de 700.000 muertes al año. El equipo publicó su trabajo en Science Advances en 2026 (DOI: 10.1126/sciadv.adz7063). También crearon un sitio web interactivo para explorar el comportamiento de los mosquitos. El modelo revela que los mosquitos no se siguen unos a otros, sino que reaccionan individualmente a las señales ambientales, agrupándose por coincidencia. David Hu, profesor de ingeniería mecánica y ciencias biológicas en el Georgia Tech, lo comparó con un bar abarrotado: los clientes llegan de forma independiente debido a atracciones compartidas como las bebidas y la música. Los experimentos variaron los objetivos visuales y los niveles de CO2. Una esfera negra atrajo a los mosquitos que se acercaban, pero rara vez permanecían allí. Un objeto blanco con CO2 los atrajo solo a corta distancia, provocando breves pausas. La combinación de un objeto negro y CO2 produjo la respuesta más fuerte: enjambre, permanencia e intentos de alimentación. Christopher Zuo, ex estudiante de maestría del Georgia Tech, señaló: Son como pequeños robots. Solo teníamos que descifrar sus reglas. En pruebas con humanos, Zuo usó atuendos de diferentes colores (todo negro, todo blanco o mixto) con los brazos extendidos. Las cámaras registraron los trayectos analizados en el MIT. Los mosquitos se agruparon principalmente alrededor de su cabeza y hombros, objetivos típicos para la especie. Entre los coautores se encuentran Soohwan Kim, Chenyi Fei, Alexander Cohen y Ring Carde. Zuo sugirió el uso de trampas intermitentes que imiten las pistas, ya que los mosquitos no persisten sin ambas señales.