Un nuevo estudio sobre loros en cautiverio aporta pruebas de que estas aves a veces utilizan nombres específicos para referirse a personas o animales concretos. Los investigadores analizaron cientos de grabaciones y encontraron patrones que sugieren algo más que una simple imitación.
La investigación, publicada en la revista PLOS ONE, examinó grabaciones vocales de más de 880 loros mantenidos como mascotas. Dirigido por Lauryn Benedict, de la Universidad del Norte de Colorado, y Christine Dahlin, de la Universidad de Pittsburgh en Johnstown, junto con colegas de Austria, el equipo revisó datos de encuestas de más de 889 aves. Casi la mitad de los participantes proporcionaron ejemplos del uso de nombres. De 413 grabaciones que incluían nombres, 88 mostraron a loros aplicándolos como etiquetas para individuos específicos, incluyendo casos en los que un ave se refería a alguien que no estaba presente. Dahlin advirtió que las señales podrían no coincidir con los sistemas de denominación humanos. "No podemos concluir que sean análogos a los nombres humanos, tanto porque las señales de los animales son a menudo muy diferentes como porque no entendemos la intención completa detrás de dichas señales", afirmó. Algunas aves repetían sus propios nombres para llamar la atención, lo que indica usos sociales flexibles. El trabajo fue apoyado en parte por el Fondo de Ciencia y Tecnología de Viena.