Investigadores han rastreado por primera vez los movimientos oculares de las palomas durante el vuelo. Las aves fijan su mirada después del despegue en lugar de explorar su entorno.
Los científicos equiparon a palomas comunes con arneses ligeros y mochilas que contenían cámaras para monitorizar su visión durante vuelos cortos. Los experimentos se llevaron a cabo tanto en interiores, a lo largo de 20 metros, como en exteriores, a lo largo de 25 metros. Después del despegue, las palomas aumentaron el tamaño de sus pupilas y mantuvieron los ojos en una posición fija hacia adelante, con movimientos inferiores a un grado. Esta estabilización se alinea con el sistema vestibular de las aves, que controla el equilibrio. Ivo Ros, del Instituto de Tecnología de California, dirigió el trabajo. Sugirió que este comportamiento podría ayudar a las palomas a distinguir su propio movimiento del movimiento externo y a reducir las exigencias de procesamiento del cerebro. Graham Martin, de la Universidad de Birmingham, señaló que la posición fija crea un punto ciego mayor detrás de las aves, lo que podría aumentar su vulnerabilidad ante los depredadores. Los hallazgos aparecen en la revista Current Biology.