Investigaciones recientes sugieren que la consciencia en animales y máquinas debe evaluarse mediante mecanismos internos en lugar de solo por el comportamiento. Dos nuevos artículos exploran esto para los insectos y la Inteligencia Artificial. Concluyen que la IA actual carece de consciencia, pero dejan abierta la posibilidad para futuros sistemas y algunos invertebrados.
Un artículo publicado en Trends in Cognitive Sciences en 2026 examinó los indicadores de consciencia basados en estructuras de procesamiento de información. Encontró que ningún sistema de IA existente, incluidos los modelos de lenguaje a gran escala como ChatGPT, cumple con los criterios de consciencia. Otro artículo de 2025 en Philosophical Transactions of the Royal Society B propuso un modelo neuronal para una consciencia mínima en insectos. El modelo se centra en los cálculos fundamentales en cerebros simples que podrían dar lugar a la experiencia. Ambos estudios se basan en la Declaración de Nueva York sobre la Consciencia Animal de abril de 2024, que fue firmada por más de 500 científicos y filósofos. Dicha declaración afirmó que la consciencia es realmente posible en vertebrados y en muchos invertebrados, incluidos los insectos. Los autores enfatizan que el comportamiento aparente, como un chatbot discutiendo sobre filosofía o una abeja buscando alimento, puede ser engañoso si no coincide con los mecanismos subyacentes.