Una nueva revisión científica detalla cómo diferentes especies utilizan llamadas, movimientos y otras señales para cooperar en beneficio mutuo. El trabajo se basa en ejemplos de aves, peces y mamíferos para mostrar la flexibilidad de estas interacciones.
Investigadores de diversas instituciones compilaron esta revisión, que fue publicada en la revista Animal Behaviour. El estudio examina cómo los animales coordinan acciones como la búsqueda de alimento o la obtención de protección a través de la comunicación entre especies.
Entre los ejemplos se incluyen el indicador grande, un ave que utiliza llamadas especializadas para guiar a los humanos hacia los panales de abejas, y los peces limpiadores, que exhiben colores brillantes para indicar interacciones seguras con depredadores. Los facóqueros y las larvas de mariposa licénida también dependen de posturas y señales químicas para gestionar sus asociaciones.
La Dra. Katie Dunkley, de la Universidad de Oxford, señaló que compartir información permite una estrecha coordinación entre especies. El autor principal, el Dr. van der Wal, de la Universidad de Ciudad del Cabo, añadió que las señales pueden variar según el contexto ecológico y pueden ser heredadas o aprendidas.
El artículo es fruto de un taller celebrado en Cambridge en 2023 e incluye a 58 autores de diversos campos, como la biología y la antropología. Los autores reclaman más estudios sobre cómo evolucionan estos sistemas de comunicación.