Investigadores han identificado una firma estadística en moléculas orgánicas que distingue la química biológica de la no biológica, lo que ofrece una nueva herramienta para detectar vida extraterrestre. El enfoque analiza la distribución de aminoácidos y ácidos grasos sin necesidad de instrumentos especializados. Podría aplicarse a datos de misiones espaciales actuales y futuras.
Un estudio publicado en Nature Astronomy muestra que los sistemas vivos producen patrones de organización distintos en ciertas moléculas. Los aminoácidos de fuentes biológicas tienden a ser más variados y están distribuidos de manera uniforme, mientras que los ácidos grasos provenientes de procesos no vivos muestran una mayor homogeneidad. Los científicos adaptaron métodos estadísticos propios de la ecología para medir la riqueza y la equitatividad de estos compuestos en cerca de 100 conjuntos de datos procedentes de microbios, meteoritos, fósiles y muestras de laboratorio.