Investigadores del Instituto SETI sugieren que el viento solar y el plasma de las estrellas podrían distorsionar las señales de radio de vida inteligente distante, haciendo que sean más difíciles de detectar. Esto significa que búsquedas pasadas podrían haber pasado por alto evidencia potencial al centrarse en señales de banda estrecha. Ajustar los métodos de detección podría mejorar las posibilidades futuras de descubrimiento.
El Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre (SETI) ha escaneado durante mucho tiempo los cielos en busca de señales de radio nítidas y de banda estrecha que podrían indicar vida alienígena inteligente. Sin embargo, un nuevo estudio indica que el clima espacial, incluido el viento solar y el plasma estelar, puede ensanchar y debilitar estas señales a medida que viajan por el espacio. Vishal Gajjar y Grayce Brown, investigadores del Instituto SETI, modelaron los efectos basados en transmisiones de radio de naves espaciales en nuestro sistema solar y extendieron los hallazgos a otras estrellas. Sus cálculos muestran que una señal de 100 megahertz podría ensancharse hasta 100 hercios, potencialmente cayendo por debajo de los límites estándar de detección. Durante eventos intensos de clima espacial, este ensanchamiento puede aumentar en varios órdenes de magnitud. Simon George, también en el Instituto SETI, nota un cambio en el pensamiento: «La idea de que una civilización inteligente enviaría tales señales se está volviendo obsoleta, especialmente cuando miras cómo han evolucionado las comunicaciones y demás desde los años 60». Él señala que las comunicaciones terrestres modernas favorecen técnicas de banda ancha y de espectro disperso, que transportan más datos pero producen señales más anchas. En los años 60, la Tierra emitía señales de banda estrecha más fuertes, una tendencia que ha disminuido con el tiempo. John Elliott, de la Universidad de St Andrews, ve la investigación de forma positiva. «Llevamos más de 50 años investigando activamente y eso es un parpadeo del ojo», dice, destacando cómo mejorar la potencia de cómputo y la IA podría ayudar a extraer señales del ruido en el futuro. Eric Atwell, de la Universidad de Leeds, estima que esta idea podría duplicar las escasas probabilidades de detección, del 0,0001 % al 0,0002 %. Cuestiona la escucha pasiva, sugiriendo que si los alienígenas desean contacto, podrían enviar señales más claras. Mientras tanto, grupos como Messaging Extraterrestrial Intelligence (METI) abogan por la transmisión activa a estrellas cercanas. Los hallazgos aparecen en The Astrophysical Journal (DOI: 10.3847/1538-4357/ae3d33).