Un grupo de astrónomos ha identificado enormes anillos de plasma alrededor de estrellas jóvenes enanas M que funcionan como monitores integrados del clima espacial estelar. Estas estructuras, presentadas en la reunión de la American Astronomical Society, podrían ayudar a evaluar las condiciones de los planetas habitables que orbitan estas estrellas comunes. Los hallazgos provienen de una investigación realizada por Luke Bouma, de Carnegie, y Moira Jardine, de la University of St Andrews.
Las estrellas jóvenes enanas M, que son más pequeñas, frías y tenues que el Sol, suelen albergar planetas rocosos de tamaño similar a la Tierra. Muchos de estos mundos se enfrentan a desafíos como intensas llamaradas y radiación que podrían eliminar sus atmósferas. Para estudiar cómo estas estrellas afectan a sus planetas mediante partículas como los vientos solares, los investigadores recurrieron a inusuales caídas en la luz estelar observadas en enanas M jóvenes de rotación rápida, conocidas como variables periódicas complejas. Estas caídas de brillo, previamente inexplicadas, han sido ahora vinculadas a nubes de plasma frío atrapadas en las magnetosferas de las estrellas, formando toroides con forma de rosquilla transportados por los campos magnéticos. Luke Bouma, de la Carnegie Institution for Science, explicó la importancia: 'Las estrellas influyen en sus planetas... a través de partículas —o clima espacial— como los vientos solares y las tormentas magnéticas, que son más difíciles de estudiar a grandes distancias'. Al crear 'películas espectroscópicas' de una de estas estrellas, Bouma y Moira Jardine confirmaron el papel del plasma. 'El toroide de plasma nos permite saber qué está ocurriendo con el material cerca de estas estrellas, incluyendo dónde está concentrado, cómo se mueve y cuán fuertemente es influenciado por el campo magnético de la estrella', dijo Bouma. El equipo estima que al menos el 10 por ciento de las enanas M exhiben estas estructuras en sus etapas tempranas, ofreciendo una nueva herramienta para los astrónomos. Bouma señaló que el trabajo futuro rastreará los orígenes del plasma, ya sea desde la estrella o fuentes externas. La investigación aparece en The Astrophysical Journal Letters (2025; 988 (1): L3). 'Este es un gran ejemplo de un descubrimiento fortuito... el clima espacial será una parte importante para responder' si los planetas alrededor de las enanas M pueden albergar vida, concluyó Bouma.