Científicos han desarrollado una prueba basada en la reactividad de los aminoácidos que podría identificar vida extraterrestre diferente de los organismos terrestres. El enfoque analiza diferencias de energía molecular para distinguir muestras vivas de no vivas con alta precisión. Esta herramienta podría ayudar en futuras misiones a Marte o a las lunas de Saturno.
Un equipo liderado por Christopher Carr en el Instituto de Tecnología de Georgia ha propuesto un método para detectar vida en otros mundos examinando la reactividad de compuestos basados en carbono, particularmente aminoácidos. Los aminoácidos sirven como bloques de construcción para proteínas esenciales para la vida terrestre, pero también aparecen en entornos no biológicos, como el suelo lunar, cometas y meteoritos. nnLa innovación radica en evaluar no solo la presencia de estas moléculas, sino sus patrones de reactividad. En entornos no vivos, las moléculas más reactivas tienden a degradarse más rápido debido a interacciones con rayos cósmicos u otros elementos. Los sistemas vivos, sin embargo, preservan estas moléculas reactivas para procesos químicos vitales, creando una firma distinta. Como explica Carr: «Si no tienes un sistema en su lugar para mantener lo presente, entonces las cosas que tienden a ser destruidas serán las más reactivas». nnLa reactividad se cuantifica por la diferencia de energía entre el electrón más externo de una molécula y el siguiente orbital disponible; diferencias más pequeñas indican mayor reactividad. Los investigadores calcularon esto para 64 aminoácidos, incluyendo aquellos no utilizados por la vida terrestre. Luego analizaron abundancias en más de 200 muestras de fuentes abióticas como meteoritos y bióticas como hongos y bacterias, mapeando distribuciones estadísticas para asignar probabilidades de presencia de vida. nnLa prueba alcanzó un 95 por ciento de precisión en la clasificación de muestras. «La belleza de este enfoque es que es increíblemente simple», señala Carr. «Es altamente explicable y está directamente vinculada a la física». Carr argumenta que la vida extraterrestre, si está basada en carbono, seguiría principios de reactividad similares, ya que «La vida inherentemente necesita controlar cuándo, cómo y dónde las moléculas interactúan y ocurren las reacciones, por lo que eso implicará tener estructuras que puedan regular el flujo de electrones y cómo las cosas interactúan eléctricamente». nnHenderson Cleaves de la Universidad Howard elogia el aspecto de distribución estadística como novedoso, aunque advierte que su implementación en misiones a Marte o Encélado requeriría equipo preciso de medición molecular. El trabajo se detalla en un preprint en arXiv (DOI: 10.48550/arXiv.2602.18490).