Científicos de la Universidad de Aarhus han demostrado que los bloques de construcción de las proteínas pueden formarse de manera natural en las duras condiciones del espacio profundo. A través de simulaciones de laboratorio de entornos interestelares, los investigadores encontraron que los aminoácidos se unen en péptidos bajo frío extremo y radiación. Este descubrimiento sugiere que los ingredientes químicos de la vida podrían estar más extendidos en el universo de lo que se pensaba anteriormente.
En un estudio innovador, investigadores de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, junto con colaboradores en una instalación en Hungría, han demostrado que los péptidos —cadenas cortas de aminoácidos que sirven como precursores de proteínas— pueden surgir en los vacíos fríos y llenos de radiación entre estrellas. Los experimentos, detallados en la revista Nature Astronomy en 2026, desafían las opiniones largamente sostenidas de que las moléculas orgánicas complejas solo se ensamblan cerca de la formación planetaria. El equipo, liderado por Sergio Ioppolo y Alfred Thomas Hopkinson, replicó las condiciones de nubes de polvo interestelar en una cámara especializada. Estas nubes, ubicadas a miles de años luz de la Tierra, mantienen temperaturas alrededor de -260°C y presiones cercanas al vacío. Al introducir glicina, un aminoácido simple, y bombardearla con rayos cósmicos simulados mediante un acelerador de iones en HUN-REN Atomki, los científicos observaron que las moléculas reaccionaban para producir péptidos y agua. «Vimos que las moléculas de glicina comenzaron a reaccionar entre sí para formar péptidos y agua», señaló Hopkinson. «Esto es un paso hacia la creación de proteínas en partículas de polvo, los mismos materiales que más tarde forman planetas rocosos.» Anteriormente, los expertos asumían que tales nubes solo podían albergar moléculas básicas, con complejidad surgiendo después a medida que los gases se coagulaban en discos estelares. Ioppolo destacó este cambio: «Solíamos pensar que solo moléculas muy simples podían crearse en estas nubes... Pero hemos demostrado que claramente no es el caso.» Los hallazgos, respaldados por el Center for Interstellar Catalysis financiado por la Danish National Research Foundation, implican que a medida que estas nubes de polvo colapsan en estrellas y planetas, podrían entregar componentes esenciales para la vida a zonas habitables. La coautora Liv Hornekær enfatizó el potencial más amplio: «Estas moléculas son algunos de los bloques de construcción clave de la vida.» Aunque las proteínas son solo una pieza del rompecabezas —otras como membranas y nucleobases siguen bajo investigación—, la investigación fortalece las perspectivas de vida extraterrestre al revelar una vía química universal para la formación de péptidos.