El Telescopio Espacial James Webb ha producido la imagen infrarroja más detallada hasta la fecha de la nebulosa Helix, que muestra una estrella moribunda despojándose de sus capas externas. Esta vista cercana revela nudos brillantes de gas moldeados por vientos estelares y resalta el papel de la nebulosa en el reciclaje de material para nuevas estrellas y planetas. Ubicada a 650 años luz en Acuario, la nebulosa ofrece ideas sobre el posible futuro de nuestro Sol.
Observada por primera vez a principios del siglo XIX, la nebulosa Helix destaca como una de las nebulosas planetarias más cercanas a la Tierra, con su distintiva estructura en forma de anillo que la convierte en una favorita entre los astrónomos. Durante años, telescopios como el Hubble la han estudiado, pero las observaciones en infrarrojo cercano del Telescopio Espacial James Webb ahora proporcionan una claridad sin precedentes. Las imágenes de la Cámara de Infrarrojo Cercano de Webb se acercan a pilares densos de gas que parecen cometas con colas arrastradas, marcando el borde interior de una concha en expansión. Estas formaciones surgen cuando vientos calientes y rápidos de la estrella central moribunda chocan con polvo y gas más fríos expulsados previamente. El enano blanco central, aunque justo fuera del marco de la imagen, impulsa este proceso con su intensa radiación, ionizando el gas cercano y creando entornos variados: desde zonas extremadamente calientes cerca del núcleo hasta áreas más frías ricas en hidrógeno molecular más alejadas. La codificación de colores en las imágenes subraya estas diferencias: el azul representa el gas más caliente energizado por ultravioleta; el amarillo muestra regiones donde el hidrógeno forma moléculas; y el rojo indica el material exterior más frío donde se acumula el polvo. Esta visualización ilustra cómo el flujo de la estrella suministra bloques de construcción esenciales para futuros sistemas planetarios. Como un esfuerzo conjunto de la NASA, la Agencia Espacial Europea y la Agencia Espacial Canadiense, Webb continúa avanzando en nuestra comprensión de la evolución estelar y la formación de planetas a través de tales observaciones.