Una criatura parecida a un gusano de 555 millones de años mostraba una tendencia a girar a la derecha, según un nuevo análisis de fósiles encontrados en Australia del Sur. El hallazgo ofrece la evidencia más antigua conocida de lateralidad en animales.
Los investigadores examinaron 100 especímenes de Spriggina floundersi, un pequeño gusano plano que habitaba en el fondo marino durante el periodo Ediacárico. Scott Evans, del Museo Americano de Historia Natural, dirigió el estudio, el cual reveló que había el doble de fósiles curvados de una manera que indicaba que los animales giraban hacia la derecha en lugar de hacia la izquierda. Evans señaló que el patrón es estadísticamente significativo y coincide con las observaciones de lateralidad en animales modernos. Algunos especímenes mostraron curvaturas en ambas direcciones, lo que sugiere que las criaturas podían moverse libremente sin dar vueltas. El descubrimiento indica que aspectos de los sistemas nerviosos avanzados, como la preferencia por un lado del cuerpo, surgieron antes del periodo Cámbrico. Russell Bicknell, de la Universidad Flinders, afirmó que la presencia de tal asimetría funcional en lo más profundo del registro fósil proporciona perspectivas clave sobre la evolución de estos comportamientos.