Fósiles analizados recientemente indican que los primeros vertebrados con cuatro extremidades se desarrollaban directamente hasta llegar a adultos, sin una fase larvaria que incluyera branquias externas.
Un estudio de especímenes de hace 300 millones de años hallados en el yacimiento de Mazon Creek, en Illinois, revela que los embolómeros, grandes depredadores acuáticos del periodo Carbonífero, nacían con rasgos similares a los de los adultos. Los investigadores Jason Pardo y Arjan Mann, del Field Museum, analizaron dos ejemplares juveniles de embolómeros de 2 centímetros perfectamente conservados. Estos fósiles presentaban un saco vitelino externo y carecían de branquias externas, a diferencia de los anfibios modernos. "La ausencia de branquias externas durante el desarrollo temprano en estos animales es la prueba definitiva", afirmó Pardo. Los hallazgos desafían la creencia establecida de que una metamorfosis era el puente en la transición del agua a la tierra. El estudio, publicado en la revista Science, también analizó otros tetrápodos tempranos del mismo periodo y lugar, sin hallar pruebas de una fase similar a la de renacuajo. John Long, de la Universidad Flinders, señaló que esto sugiere que los primeros animales que colonizaron la tierra no necesitaban dicha fase.