Una araña recién identificada en las selvas tropicales de Queensland, Australia, construye una trampa cónica que lanza a las hormigas verdes tejedoras hacia arriba, directamente a su red. La trampa genera fuerzas equivalentes a 130 veces la gravedad. Los investigadores documentaron el mecanismo mediante filmaciones de alta velocidad a principios de 2023.
La araña, que pertenece al género Propostira pero carece de un nombre científico formal, es activa durante la noche. Pasa hasta cuatro horas después del atardecer construyendo el dispositivo con entre 15 y 60 líneas de tensión sujetas a una hoja. Un compuesto químico aplicado a la estructura atrae únicamente a las hormigas verdes tejedoras, que quedan atrapadas por sus mandíbulas.
Cuando una hormiga lucha por liberarse, el ancla se libera y las líneas propulsan al insecto casi 30 centímetros en el aire. Las aceleraciones alcanzan los 1367 metros por segundo al cuadrado. El método aleja a la presa de los senderos de hormigas y reduce el riesgo de represalias por parte de la colonia.
Greg Anderson observó por primera vez la acción de catapulta en 2022. Ajay Narendra y Pranav Joshi la registraron más tarde a una velocidad de entre 5000 y 7000 fotogramas por segundo. A estas arañas se les apoda arañas balista, en honor a la antigua arma romana.