Investigadores han identificado tres insectos fósiles, incluida una hormiga extinta bien conservada, dentro de piezas de ámbar de 40 millones de años que pertenecieron a Johann Wolfgang von Goethe. Los especímenes provienen de su colección de ámbar báltico, que actualmente se conserva en el Museo Nacional de Goethe en Weimar.
Las piezas de ámbar, que nunca fueron pulidas y por tanto resultaban difíciles de examinar a simple vista, fueron estudiadas mediante microtomografía computarizada de sincrotrón en el Sincrotrón de Electrones Alemán en Hamburgo. Esto produjo imágenes tridimensionales detalladas de un mosquito de los hongos, una mosca negra y la especie de hormiga †Ctenobethylus goepperti. Bernhard Bock, de la Universidad de Jena, señaló que la excepcional conservación de la hormiga permitió a los investigadores documentar por primera vez finos vellos corporales y estructuras esqueléticas internas en la cabeza y el tórax. Se ha puesto a disposición de otros científicos una reconstrucción digital completa del espécimen en línea. Las comparaciones con hormigas vivas del género Liometopum sugieren que la especie extinta probablemente construía grandes nidos en los árboles. Goethe mismo mostró un interés limitado por los fósiles, utilizando la resina principalmente para tallar lentes para sus estudios sobre el color. El trabajo, publicado en Scientific Reports, demuestra cómo las colecciones históricas de los museos aún pueden aportar nuevos conocimientos científicos mediante métodos modernos.